9 feb. 2010

Pasatiempos de Srila Prabhupada - Su inocencia

Srila Prabhupada dijo alguna vez que la inocencia era casi como la ignorancia. Ser inocente en cuanto al conocimiento de Dios, por ejemplo, no es algo digno de admiración. Una víctima "inocente" de un falso guru tampoco es algo loable. Sin embargo, si consideramos la inocencia como frescura y pureza, como ausencia de malicia, esa es una cualidad destacada de Prabhupada.



Cuando Srila Prabhupada contó a un grupo de devotos que la primera vez que vio nevar en la ciudad de Nueva York pensó que habían blanqueado los edificios, algunos de sus discípulos apenas podían creer que Prabhupada fuera realmente tan inocente. Pero por su misericordia entendimos su inocencia como la belleza libre de engaños de la conciencia de Krishna. La inocencia de Prabhupada no radicaba únicamente en lo que dijo, sino también en la frescura de su expresión y su visión, como cuando escribió sobre su Guru Maharaja: "La línea de servicio tal como tú la has trazado es sana y dulce como el rocío de la mañana".

Srila Prabhupada dijo que si se le preguntara a un burdo hedonista, alguien que ha pasado toda su vida esforzándose por encontrar algún placer, si había conseguido la felicidad, el gratificador de los sentidos tendría que decir: -No, mi vida ha sido un infierno-. Srila Prabhupada era lo opuesto a esta visión hastiada; no estaba cansado de la vida. Su visión era como un día de primavera y esto le venía por su conciencia trascendental. Por lo tanto podía responder con asombro ante el mundo. Como dice Prabhodhananda Sarasvati cuando describe a un devoto en conciencia espiritual, "Él ve todo el mundo material como Vaikuntha".

Durante uno de sus paseos de la mañana por la agradable campiña inglesa, un devoto le preguntó a Prabhupada si ese paisaje se parecía al reino de Dios. -Éste es el reino de Dios -respondió Prabhupada. De este modo los devotos de Prabhupada pudieron ver a través de sus ojos cómo incluso este mundo es Vaikuntha para el que ve a Krishna en todas partes.

La ausencia de deseo sexual en el mundo material es otra clase de inocencia que es una fuerza para el trascendentalista. Si bien entre los disfrutadores de los sentidos siempre existe una corriente subterránea de deseo sexual, Prabhupada estaba libre de todo eso. Como sabio instruido, sabía que la gente estaba siendo tentada a cada paso por los deseos lujuriosos. Sin embargo él no lo estaba y cualquiera que se uniera a Prabhupada podía sentir la posibilidad de liberarse de las implicaciones sexuales. Jóvenes que antes habían estado corrompidos por las drogas y el sexo ilícito se limpiaron bajo su guía. Y hasta sus caras se volvieron resplandecientes: "happies ['felices'], no hippies".

Pero la bondad de Prabhupada no era algo demasiado dulce o empalagoso. No estaba en la modalidad material de la bondad. De hecho, la idea que tenía del mundo material era pesimista y en ocasiones lo expresaba con palabras duras. Nunca usaba palabras dulces para describir al mundo material tal como es.

Bajo la protección de Krishna, Srila Prabhupada vivió en el mundo material de una manera sencilla y nunca fue corrompido o contaminado por él. A menudo parecía un joven inocente. Una vez preguntó a Nandarani y Dayananda si lo adoptarían como hijo suyo para poder obtener la residencia permanente en los Estados Unidos. Si consideramos que inocente significa 'no culpable', entonces Srila Prabhupada era ciertamente inocente de cualquier enredo material. Contrariamente a la mayoría de la gente, vivió en el mundo sin la implicación de la reacción kármica.

Srila Prabhupada también sentía compasión hacia las criaturas inocentes de este mundo como las vacas, los toros, los terneros, y también las mujeres. Veía cómo se corrompía a las mujeres, a pesar de que en sí mismas son inocentes. Prabhupada pensaba que puesto que se las podía corromper fácilmente, deberían más bien ser protegidas. También se refería a todos sus devotos como chicos y chicas inocentes. Prabhupada utilizó la frase "chicos inocentes" durante un discurso público en el parque Tompkins Square. Allen Ginsberg se encontraba allí con unos amigos y se rió sarcásticamente de la observación de Prabhupada. Ginsberg era tan degradado que el concepto de "jóvenes inocentes" era algo que él no podía ni imaginar. Para alguien como Ginsberg un chico inocente es una víctima de la complacencia sensual de uno. Los discípulos de Prabhupada, sin embargo, eran realmente inocentes de la vida pecaminosa al cantar Hare Krishna bajo la protección de Prabhupada. Por lo tanto no es imposible que exista inocencia en este mundo. Cuando alguien se hace devoto puede permanecer inocente al no cometer más pecados y no dejarse corromper nunca más.

Srila Prabhupada entrenó a sus devotos a ser astutos para no ser corrompidos por el mundo material. Podían mantener su inocencia y sin embargo estar bien despiertos ante los peligros de maya y preparados para enfrentarse a ellos. A medida que Srila Prabhupada viajaba y predicaba en las ciudades de todo el mundo, veía y escuchaba más y más los horrores de Kali-yuga y no obstante se mantuvo siempre inocente de las atrocidades. Trabajó para ayudar a la humanidad y convertir a los culpables viciosos en seres humanos santos.


Tomado del libro "Néctar de Prabhupada", de SS. Satsvarupa das Goswami

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